El bendito Óscar Romero, amado Arzobispo, mártir y guía espiritual será canonizado el 14 de Octubre, 2018.

Óscar Arnulfo Romero y Galdámez nació el 15 de agosto de 1917 en la familia de Santos Romero y Guadalupe de Jesús Galdámez en Ciudad Barrios, en el departamento de San Miguel en El Salvador. Fue ordenado sacerdote en Roma en 1942 y nombrado obispo auxiliar de la Arquidiócesis de San Salvador en 1970. A lo largo de su carrera, Romero fue un sacerdote piadoso y tradicional.

El 23 de febrero de 1977, Romero fue nombrado Arzobispo de San Salvador. Muchos sacerdotes estuvieron en desacuerdo con su nombramiento, especialmente aquellos que apoyaban la ideología marxista. El 12 de marzo de 1977, Rutilio Grande, un sacerdote jesuita y amigo personal de Romero, fue asesinado. Este asesinato impactó profundamente a Romero. De él diría después: “Cuando vi a Rutilio tendido muerto pensé que, si lo habían matado por eso, yo tenía que tomar el mismo camino”

Romero se hizo devoto de los pobres especialmente a través de su crítica de la tortura, desaparición y asesinatos de los pobres, lo que se había hecho parte del tejido de la vida cotidiana en El Salvador. Sus sermones, que exigían justicia social para los pobres, confrontaban a los políticos y a los líderes militares, llegaban a miles de personas a través de su programa de radio.

Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba Misa en la capilla del Hospital de la Divina Providencia. A sus exequias asistieron más de 250.000 dolientes el 30 de marzo. Durante el entierro, las fuerzas militares abrieron fuego matando docenas de dolientes. Fue el inicio de la guerra civil que duró doce años y en la que más de 75.000 personas murieron y miles más desaparecieron. Aunque nadie fue llevado a la justiciar por su asesinato, la Comisión de la Verdad creada por las Naciones Unidas concluyó que el líder los escuadrones de la muerte de la extrema derecha, Roberto D'Aubuisson fue quien dio la orden.

En 1997, el Papa Juan Pablo II concedió a Oscar Romero el título de “Siervo de Dios” cuando se empezó el proceso de su canonización. Fue declarado mártir en febrero del 2015 y beatificado el 23 de mayo del mismo año. En marzo del 2018, el Papa Francisco anunció que Romero sería canonizado. Habiendo sido siempre reconocido como el “santo del pueblo” en El Salvador, la canonización de Romero marca el reconocimiento a su compromiso con el evangelio de la dignidad humana.